Culturas sueca y danesa: La ley de Jante

Un aspecto de la cultura escandinava que no me gusta es la ley del Jante. La ley del Jante no es una ley como tal, que si uno la rompe a uno lo mandan a la cárcel, sino una serie de 10 normas que el escritor escandinavo Aksel Sandemose creó en su novela “Un refugiado sobre sus límites” (título original: En flygting krydser sit spor). La novela retrata a una ciudad pequeña danesa y ficticia, llamada Jante, la cual fue modelada según la ciudad natal del escritor (Nykøbing Mors) como lo fue a principios del siglo XX. En Jante la forma de ser de sus habitantes se considera típica de los pueblos y comunidades pequeñas, donde todos se conocen entre sí y nadie es anónimo.

La ley del Jante

No pienses que eres especial (en danés).

Las normas de esta ley son las siguientes:

  1. No pienses que eres especial.
  2. No pienses que estás a la misma altura que nosotros.
  3. No pienses que eres más listo que nosotros.
  4. No pienses que eres mejor que nosotros.
  5. No pienses que sabes más que nosotros.
  6. No pienses que eres más importante que nosotros.
  7. No pienses que eres bueno en nada.
  8. No te rías de nosotros.
  9. No pienses que preocupas a alguien.
  10. No pienses que puedes enseñarnos algo.

También hay una undécima norma que dice: “No creas que existe nada que no sepamos ya sobre ti.”

Las normas de la Ley del Jante

No pienses que eres especial (en danés).

Wikipedia explica: “esta ley impregnó las culturas escandinavas y finesa, países en los que se desaprueba que una persona se considere mejor o más inteligente que las demás. A los que violan esta norma no escrita se les mira con cierta hostilidad y se considera que van en contra del deseo danés de conseguir una igualdad social y su énfasis en conseguir una justicia total. Mostrar humildad es muy importante.”

En los Países Nórdicos hay una actitud un tanto negativa hacia la individualidad, el destacarse de la multitud. Se le da más importancia a lo colectivo y menos al éxito y los esfuerzos individuales por salir hacia delante y se desalienta a aquellos que se destacan como triunfadores.

Sin ánimo de ofender a estas culturas, NO acepto esta ley ni esta parte tan fea de la cultura y del diario vivir escandinavo. Tampoco acepto que me obliguen a someterme a dicha ley. Se pueden combinar la humildad o la modestia con el orgullo de ser bueno en algo. ¿Por qué no puedo decir que soy buena en tal cosa, sin darme más importancia de la que tengo o sin jactarme, si para ser buena en eso cogí mucha lucha o si es un talento natural que tengo?

Una observación mía es que las generaciones jóvenes, aquellas que nacieron y/o crecieron en una Escandinavia un poco más internacional, globalizada si se quiere, aceptan cada vez menos esta ley. Entienden que si se es bueno en algo, se pueden sentir orgullosos de eso sin necesidad de jactarse. De hecho se vende un libro llamado “A la mierda con la Ley del Jante” (traducción libre del original en sueco Skit i Jantelagen). No he leído el libro, así que no sé si es un libro de humor o serio, pero voy a ver si lo consigo por acá para darle una chequeadita.

Imagen enlazada desde Redaktionen.se.

Otra observación mía, que puede o no concordar con la de otras personas viviendo acá: me siento más rodeada de la ley de Jante aquí en DK que en Suecia. Y cuando la gente me mira mal porque no exhibo la modestia que ellos quieren que exhiba, normalmente pienso (pero no digo) “que se jodan”. No soy del tipo de personas que se jacta de todo, pero no tengo la más mínima timidez de decir que soy buena en esto o aquello, claro está de una manera respetuosa.

Esto es lo que hago con esta famosa ley:

Jag skiter i den! Imagen enlazada desde Redaktionen.se.

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2 comentarios en “Culturas sueca y danesa: La ley de Jante

  1. Anónimo dijo:

    Oh! Las utopías de las sociedades insulares y tradicionistas y su evolucion hacia distopías. Mmm… Aunque no evidente, hay muchos lugares como estos, algunos lo han acuñado con el término “personalidad cangrejo”, en donde el invididuo sobresaliente tiende a ser relegado y desmotivado voluntaria o involuntariamente de sus exitos. Imagina un contenedor lleno de cangrejos unos encima de otros, todos tratan de salir, pero para lograr esto pasan sobre otros mientras los de abajo los jalan y se caen. Es curioso que a veces el querer defender nuestros ideales, entiendase aqui una sociedad que busca la comunidad a la individualidad puede limitar a el exito de cada uno… sin embargo, sabemos que las sociedades que buscan la individualidad tienen otro tipo de problemas… y todos sabemos cuales son.

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